Sueños que se diluyen
17 Mar
No recuerdo la primera vez que me sentí así, pero fue hace unos meses, ya viviendo en Madrid.
Me vine aquí con muchísimas ilusiones, por un lado por poder vivir cerca de Paloma, por otro por empezar una nueva vida, que nunca sabes lo que te va a deparar.
Encontré rápido un trabajo y se podía decir que mi vida estaba bastante bien. Sin embargo con el tiempo todos los sueños que traía se iban diluyendo poco a poco, cada vez más rápido y cada vez en mayor cantidad.
Llega un momento en que te planteas ciertas cosas, como que quizás has perdido muchos años cruciales de tu vida que posiblemente ahora sea bastante difícil recuperar. Y lo más demoledor de todo, sentir que tu vida es un completo fracaso en muchos aspectos.
Con Paloma las cosas no me puede ir mejor, sin embargo no puedo decir lo mismo de todo lo demás. Como ya he dicho me vine aquí con muchísima ilusión pero todo eso se ha perdido. La base de todo la tiene el no llegar a fin de mes. Sinceramente, no llego nunca a fin de mes, no me da el dinero para vivir aquí, me es imposible.
Sobre todo desde que en Enero me empezaran a quitar 200 euros de la nómina. Si antes ya lo tenía crudo ahora lo tengo aún más. Madrid es carísimo y si encima no tienes un buen sueldo estás bastante jodido. Es muy duro tener que recurrir a tu padre para que te ayude todos los meses. Se que ellos lo hacen de buena gana, pero destruye por completo el amor propio de uno, te hace sentir más pequeño cada vez.
Parece mentira pero no recuerdo la última vez que me di un capricho, la última vez que me compré un juego para la PS3 o una película en DVD o Blu-ray. Mi vida se resume en trabajar y de vez en cuando salir a comer o a cenar. Ya no me compro ni la Esquire, que cuesta tres euros, así de triste.
Me pongo a buscar trabajo y todo lo que veo es para perfiles mucho más altos que el mío y es entones cuando te planteas todo eso que comentaba anteriormente. Es una mierda vivir así día tras día sin la esperanza de encontrar algo mejor llorando muchos días porque te sientes francamente un perdedor.
Uno ya se plantea mandarlo todo a la mierda y volver a casa. Paloma y yo nos lo planteamos seriamente, ella sin encontrar trabajo ni esperanzas de ello (al menos nada que no sea una puta beca trabajando nueve horas al día y sin cobrar) y yo con un trabajo de pacotilla que fulmina día tras día la poca autoestima que tengo.
Quizás sea la solución más acertada, aceptar la derrota, volver a casa y buscarnos la vida en Málaga. Las posibilidades allí se reducen muchísimo, pero la vida es mucho más barata, tenemos casa y se que a mi no me faltaría el trabajo, aunque no fuera en ningún caso de lo mío. Pero quizás mejor eso que estar realmente malviviendo en Madrid, que es lo que siento, que estamos malviviendo.
Siempre me decís que desde que mi vida es guay el blog es una mierda, porque ya no cuento penalidades ni historias pesimistas, así que aquí tenéis una buena ración para que esteis contentos, que se que esto es lo que os gusta al fin y al cabo, sentir que las vidas de los demás son peores que las vuestras para así, quizás, sentiros mejor vosotros.
Espero que no penséis que cuento esto aquí para hacerme el triste, para dar pena. Nada más lejos de la realidad, lo cuento aquí porque esto no se lo he contado a casi nadie y quería sacarlo afuera de alguna forma y que mejor manera que en mi propio blog.
Este es un capítulo más de #lahistoriademivida
P.D: Os dejo con una canción que ahora está pegando fuerte gracias a un anuncio de Sanitas sobre el cáncer. Si queréis la escucháis y sino no, pero luego no vengáis a decir que si es de maricones o si es de indies o si es de mierdas, por favor:







Comentarios recientes