Las palabras fanboy y geek no son muy de mi cariño, sin embargo creo que vienen bien en el tema del que me gustaría hablaros hoy.
Cuando era un chaval y me regalaron mi primer ordenador un nuevo mundo se abría ante mi. Por aquel entonces no existía internet así que toda la diversión te la tenías que buscar tú por ti mismo, con los diskettes para arriba y para abajo a casa de los vecinos y amigos.
En aquella época era muy normal joder el ordenador cada dos por tres probando cosas que ibas cogiendo de allí y allá, instalando cosas nuevas, cosas que ni si quiera sabías que eran y que probablemente solo usaras diez minutos. Diferentes versiones del Dos, Windows 3.1, de repente Windows 95, miles de juegos y programas sacados de los CDs de las revistas. Todos los de mi generación saben a que me refiero.
Las cosas han cambiado mucho desde entonces y ahora prácticamente todo lo que uso en mi día a día, tecnológicamente hablando, lo ha fabricado la misma gente o gente muy relacionada entre sí. En mi caso hablo de Apple, en otros será Samsung, Android, Windows, Sony o lo que sea.
El aferrarte a una marca, a una idea, a un concepto, lo que sea, te hace ciego y reticente a cualquier cosa que no se parezca a lo que se supone que te define. Te hace perder el interés en lo demás, piensas que nada puede ser mejor que lo que ya tienes.
Reconozco que estoy un poco aburrido de lo que saca Apple últimamente. Me he acostumbrado a todo su sistema y me gusta, me resulta cómodo, pero ya no me asombra. Es rutinario usar sus aparatos y cuando te compras un nuevo modelo te das cuenta de que es lo mismo otra vez, no te sorprende, no te ilusiona.
Habrá gente a la que esto le dará exactamente igual y me parece fenómeno, pero la verdad es que a veces siento que estoy traicionandome un poco a mi mismo. Ya no queda nada de aquel geek que quemaba la placa base de su 486 por pincharle una memoria que no correspondía. La ignorancia y las ganas de aprender que ya han desaparecido.
Esa sensación que seguro algunos compartirán no deja de ser algo realmente intrascendente, con la que está cayendo algunos pensarán incluso y no les falta razón. Sentirte hastiado porque la tecnología te aburre, ¿hay algo más superficial? Probablememte no, esa es la sociedad que hemos construido basada en el consumo. No me quejo, solo reflexionaba en voz alta.
Otros pensarán que en realidad nada ha cambiado y que existe un mundo de cosas nuevas ahí fuera y en parte llevan razón, pero al final será lo mismo. Ya sea Android, Ubuntu, Windows 8 o cualquier mierda parecida. Hemos convertido algo que era realmente apasionante en una cosa aburrida.
