Hace unos meses Paloma me habló sobre unas becas del ICEX para informáticos. Las condiciones de las becas estaban muy bien, consistían en trabajar un año en el extranjero en una de las oficinas comerciales de la embajada española, además cobrando un sueldo bastante interesante. Me apunté porque daba el perfil y porque Paloma se vendría conmigo.
El caso es que llegó el día de la primera prueba, que era un examen de sesenta preguntas (sino recuerdo mal) sobre supuestos informáticos. Salí con sentimientos encontrados, ya que me había parecido algo complicado, pero aún así la pasé sin mayores problemas.
De unos 700 pasamos 300.
La segunda prueba consistía en un examen de inglés, con parte oral y parte escrita. Aquí ya me jodieron, porque de la parte oral salí bastante contento, pero la parte escrita me dejó inquieto. Aún así y para mi sorpresa pasé también esta prueba.
De 300 quedamos 200.
Y finalmente la prueba final, una entrevista personal con tres personas del ICEX. Salí bastante contento, aunque en las entrevistas realmente nunca se sabe así que tampoco quería ilusionarme.
Y ese es el tema, desde el principio me prometí a mi mismo que no me iba a ilusionar, porque a lo largo de mi vida me he llevado muchos chascos y pensaba que había aprendido. Sin embargo, por mucho que lo pretendiera el hecho de llegar a la fase final de algo que, al menos para mi, resultaba complicado me había ilusionado un poco.
Uno empieza a hacer cábalas en su cabeza, “¿Que pasaría si me dieran Berlín?”, “Como molaría vivir en Miami”.
Sin embargo llegó el día que salían los resultados, concretamente esta mañana. Como podéis intuir por el título no pudo ser, no he estado entre los sesenta seleccionados y tampoco entre los reservas, así que todo se acabó. Finalmente no ha podido ser.
No voy a mentir, aunque ya estoy más relajado, ha sido literalmente como un jarro de agua fría. Me he pasado la mañana en el trabajo bastante amargado y sintiéndome muy frustrado y, porque no decirlo, fracasado. Soy bastante exigente conmigo mismo, algo que no me había parado a pensar nunca, pero me he dado cuenta de que lo soy.
Ahora tocar seguir, a ver que nos depara el futuro. Solo espero que sea para mejor.
P.D: Muchas gracias a todos los que me han apoyado y a todos los que esta mañana me han mandado ánimos, la verdad es que los necesitaba.
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