A eso de las 23:30 he llegado a casa, dispuesto a acostarme pero por desgracia me he encontrado el siguiente cuadro, tenia que llevar a mi hermano para que saliera de farra y botellón, putada.

Lo acerco y los amigos le llaman, no han quedado hasta las 00:30, así que paro medio mal y esperamos escuchando a Barry White mientras llegan los amigos.

Aparece uno, y mi hermano me dice “Da la vuelta y ya me piro”. Para dar la vuelta tenia que ir al quinto infierno, miro por el espejo y no viene nadie, hago un giro indebido saltándome una doble línea continua. En ese precioso momento, un señor de paisano me da el alto y nos obliga a bajar del coche. Yo pongo cara de ojete.

El poli me dice que “La línea doble continua esta para todo el mundo” y yo le contesto: “Es cierto, lo he hecho malamente”. Llega una patrulla normal, la otra era secreta.

Me piden los papeles y tal, todo en regla. El poli me da una receta y le pregunto “¿Me van a quitar puntos?” el poli me dice que si, pero que no sabe cuantos y me pregunta “¿Que vais de botellón?” le contesto “No, voy a llevar a mi hermano y yo me vuelvo a casa a dormir” el me formula otra pregunta “¿Y por que haces esa locura?” y le contesto “No lo se, se me ha ido la olla, lo he hecho malamente” en ese momento el poli me quita la multa de la mano y me dice “Anda hombre, vete para casa, pero la próxima vez que te vea haciendo el loco te pongo una multa” y le digo “Muchísimas gracias y no se preocupe que no lo vuelvo a hacer”.

Esto demuestra dos cosas, la primera es que todos los polis no son malos y la segunda es que si no te las das de listo igual te libras de la receta

Otra cosa es que vendo mis principios y suelto el “Si wana” a la primera que un hombre de uniforme me intimida.