Si hay un lugar que me entristece más que un orfanato ese es Cash Converters.

Supongo que sabéis de qué lugar os hablo, esa cadena de tiendas de cosas de segunda mano.

Venden de todo, cuando digo de todo quiero decir de todo. Me sorprende ver cosas que en una tienda normal no llegan a los tres euros y me doy cuenta de la desesperación del ser humano que llega a  vender eso por un mísero euro o menos.

Igual mi postura es un poco “de burgués” pero sinceramente, esa tienda me da un poco de asco, en el sentido de tocar las cosas, e incluso respirar. Me da asco respirar ahí dentro.

Nunca he comprado nada de segunda mano en mi vida, igual es ese el problema. No veo nada de malo en la gente que lo hace pero no se, yo nunca lo he hecho.

Sin embargo, aunque la mayoría de lo que venden en Cash Converters es basura sobrevalorada (algunos precios son de autentica risa) he visto en la zona de consolas una cosa que me ha llamado la atención. Juegos de PSP nuevos, envueltos, por 20 euros.

Tengo claro por que esos juegos nuevos valen eso, son robados, no queda otra.

Así que me lo he apuntado y la próxima vez que me quiera pillar algún juego me paso antes por allí, por si acaso.

Finalmente me he ido sin comprar nada por que no tenían lo que buscaba (un puño de goma para el ano).