Hace como unos diez años, mas o menos, que las snuff movies saltaban a la palestra. Voz de alarma, hay gente que se dedica a matar y lo graba en vídeo.

Se hablo de ello en todos los medios, se hicieron varias películas al respecto, incluso se dijo que Holocausto Caníbal era una snuff movie… al tiempo se demostró que eran patrañas.

La (des)gracia de estas cintas era que en ellas moría gente de verdad. Era real, supuestamente, lo cual ponía los pelos de punta.

Por aquel entonces ver a alguien morir por la tele, o en una película, siendo este acto real era acongojante a la vez que desagradable y enfermizo. Sin embargo, hoy día solo tenemos que darnos una vueltecita por internet, o simplemente ver algún telediario para darnos cuenta de como ha cambiado la cosa.

Esto viene por que el otro día, navegando por una de tantas webs de vídeos “cachondos” me encuentro con uno titulado “Skins rusos repartiendo leña”. Os juro que no había visto en mi vida nada igual. Lo vi el domingo y aun estoy un poco aturdido. Repartían palos a diestro y siniestro sin mediar palabra, sin avisar.

Luego también esta por ahí el vídeo de Saddam, que cualquiera que no lo haya visto ha sido porque no ha querido. Vídeos de apuñalamientos, peleas gratuitas, atropellos, tiroteos…

Yo no soy partidario de cortarle las puertas a internet en ningún sentido, pero creo que esto esta empezando a llegar a un nivel de enfermedad bastante preocupante.

Eso sin contar la nueva ola de ultraporno chino bizarro… o no tan chino, que haría vomitar hasta a Acebes.