Pocas veces en mi vida he sentido envidia de nadie ni de nada. Me considero una persona bastante afortunada en muchas cosas, aunque quizás en otras no.

Lo primero que hay que hacer es diferenciar entre envidia sana y envidia insana. La envidia sana es aquella que sientes por algo que te gustaría tener pero que puedes vivir perfectamente sin ello, en incluso te alegras de la persona que lo posee. En plan si tu amigo encuentra un trabajo de puta madre quizás a ti te gustaría tenerlo pero aun así te alegras por el.

La insana es aquella en la que alguien que conoces consigue algo y a ti te jode, y le deseas la muerte porque tu también lo quieres…

Después de esta leve explicación voy a exponer uno de los pocos motivos por los que siento envidia de mas de uno. La ropa.

Tengo sobrepeso, eso no lo voy a esconder y aunque no me siento incomodo con mi cuerpo (en parte) si me jode no poder comprar ropa en la mayoría de las tiendas donde lo hace el 90% de los tíos.

Hoy mismo estaba leyendo una de esas revistas para hombres y venia una comparativa de veinte jerseys diferentes de marca. Me gustaban muchos de ellos, y aunque algunos son bastante caros me jode que mi problema no sea precisamente ese, el dinero.

No digo que pudiera comprarme todos tan alegremente, pero mas de uno si y es una putada no poder comprarlo porque no te quepan.

Hace un par de semanas vi una rebeca ultragay de trama marinera en el H&M cuya talla mayor era la L. Pero es que esa L no es una L de verdad, realmente es una M

De todas maneras, si de algo me sirve no poder comprar toda la ropa que me gustaría es que al menos no voy vestido como un rarito de tantos como hay por Barcelona o por Chueca…

Después de leer esta entrada de Malkav me entran ganas de irme a Berlín a comprar ropa…