Ya se ha ido Julia. Ahora mismo estará en el avión, apunto de aterrizar.

Ahora toca descansar y volver a mi vida normal. Nada de callos en los pies y rozaduras en las piernas, se acabo. Parece guay, pero no.

Esto, que por un lado significa tranquilidad por otro lado es una pura tristeza. Se acabo compartir la tarjeta del metro. Se acabo decirle “Siéntate ahí que hay un sitio”. Se acabo protestar por una exposición más. Se acabo decirle “Vamos al Starbuks?”. Se acabo el “Elisa go home”. Se acabo el hacerle fotos. Se acabo la espera del CheeseMe. Se acabo estar en la gloria.

Que royazo.