El amigo Hugo se queja cada dos por tres de que comer solo allí en Finlandia es más triste que pegarle a tu padre con un calcetín. Pero eso no es nada.

Si hay algo peor que comer solo en casa es comer solo en la calle.

Por causas laborales más de una vez no me daba tiempo a volver a casa a comer y me tenía que quedar  en cualquier McDonald o Burguer King de carretera.

Entrar a un sitio de estos a comer solo es de lo peor. Entras ahí, miras la carta como si no supieras ya de antemano lo que vas a pedir. Pides y te sientas. Miras a tu alrededor y no hay nadie o muy poca gente. Comes ahí, con toda la tristeza del mundo y te vas, sin despedirte de nadie. Te metes en tu coche y tira millas.

Pero eso no es lo peor. Más de una vez he comido directamente en el coche. Vas al McAuto, pides y te lo comes ahí, sin ni si quiera moverte…

Y ya, para colmo de tristeza una de las peores cosas es ir directamente a una gasolinera, comprarte tres mierdas (véase sándwich hecho en fabricas chinas, coca cola y de postre un kit kat) y comértelas también en el coche… eso sí que apesta…