Que conste, antes de nada, que yo amo la cultura americana, que me encantaría vivir allí y que aparte de eso, tengo familia allí.

Este es un post de tantas reflexiones que me he hecho siempre en plan “Coño, ¿porque los americanos tal y nosotros no?”, así que he decidido resumirlas en un post para compartirlo con mis queridos lectores europeos y sur de América (si hay algún lector africano, chino o australiano que me disculpe no haberlo incluido).

Carreteras más grandes. Las carreteras allí son acojonantes de inmensas, si tienes un accidente yo creo que es porque eres un manta. Comparadas con nuestras carreteras la verdad es que estas son completamente amas.

Cobrar con tarjeta. Allí te cobran con tarjeta hasta un chicle que cueste dos centavos. Aquí en muchos sitios ni por algo de cinco euros te quieren cobrar con tarjeta. Y en muchísimos sitios (el otro día mismamente en un Cien Montaditos) ni si quiera tienen para cobrar con tarjeta, patético.

Ropa de tallas reales. Seamos sinceros, los ciudadanos somos cada día más gordos, también más altos. Allí es casi imposible no encontrar tu talla, por muy gordo que seas, de cualquier marca. Aquí hace años que no compro en una tienda una camiseta o un jersey. A no ser que me vaya a la sección de tallas grandes, sección en la cual el precio de la prenda se multiplica por dos.

Llevarte la comida a casa. Si vas a comer o cenar a un sitio (no hablo de fastfood) y no te terminas la comida lo más normal es que el mismo camarero te la ofrezca para llevártela a casa. Aquí la pides y tienes que usar la coletilla “… para el perro” porque si no nos miran mal. Nos da vergüenza pedirla cuando es algo que hemos pagado y estamos en nuestro derecho a llevárnosla, sino se va tirar (en los restaurantes chinos al menos la reciclan).

Tele de calidad. La tele española en líneas generales apesta. Los programas que importamos no sabemos llevarlos bien y solo un 10% de la tele española se puede ver. A no ser que te vayas a los canales de pago, que ahí no tengo ninguna protesta. Allí la verdad es que creo que la tele pwn3d a la de cualquier país, con referencia a programas, series y tal. Eso sí, si nosotros nos quejamos de la publicidad allí la cosa, por lo que yo he visto, es insoportable. Anuncios cada cinco minutos, un coñazo, vamos.

Mantequilla por doquier. Cuando aquí vas al cine a la hora de comprar palomitas solo tienes para elegir normales o de caramelo (rancias las dos, eso sí). No puedes coger mantequilla extra ni nada. Allí puedes elegir cuanta mantequilla mas quieres, que te la echan por un grifo parecido al del queso de los nachos. Lo mismo con las palomitas de microondas, que vienen con diferentes sobres de mantequilla con más o menos según te guste a ti.

Paga una bebida y bebe toda la que quieras/puedas. La primera vez que lo viví se me iluminaron los ojos y gane cinco años de vida. El 98% de los restaurantes te rellenan el refresco en cuanto te lo bebes. Es más, antes de que te lo termines, que te lo estas acabando ya el camarero ya te ha traído un vaso hasta el borde. Aquí el único sitio donde he visto algo parecido es en Foster’s Hollywood, pero ni eso porque te tardan veinte años en traerte la bebida nueva.

Creo que el resto de las ideas que tengo las dejo para una segunda parte, si la idea realmente os interesa.

También me gustaría aclarar antes de nada es que por mucho que ame Estados Unidos no apoyo en ninguno de los sentidos su política, su sistema educativo o su sistema sanitario. Pero eso lo dejamos para otro día.