Supongo que todos hemos vivido esta situación alguna vez. Quedada con los colegas (o el colega), y en esto que uno de ellos se trae a otro colega que nadie (o solo tú) no conoces.

Pueden ocurrir dos cosas:

  • a) El tío te cae de puta madre y no es para nada una situación violenta. 20%
  • b) No sale ninguna conversación y la situación es muy violenta. 80%

Y es que si, desde aquí lo digo, traer a un amigo ajeno no es, casi nunca, una buena idea. A no ser que este amigo se adapte rápidamente y sea abierto, claro.

Si el chaval es graciosete y hablador entonces la cosa cambia, casi que ganas un amigo nuevo que se apuntara a futuras quedadas.

Yo reconozco que alguna vez he sido el amigo de tal y me he sentido muy raro. Más que nada porque soy callado, aunque pueda no parecerlo. En esos momentos uno se siente ignorado y llegado el momento puede incluso pensar “Que coño pinto yo aquí”.

Además, si el amigo que une a los otros dos tiene que ir al baño o algo siempre se da una situación muy violenta. Los otros dos ahí callados, sin saber de que coño hablar y al final siempre se mienta el tiempo, los estudios y el “Bueno, pues aquí estamos”.

Aunque lo peor es al cabo del tiempo, cuando vas paseando y te cruzas a este amigo de tu amigo y no sabes exactamente si saludarlo, pararte o ignorarlo…

Uff, solo de pensarlo me da mal rollo.