Hay varios tipos de personas si las diferenciamos por la cara que ponen en las fotos.

Están los que son fotogénicos, gente que haga lo que haga sale de puta madre en las fotos, gente envidiable al fin y al cabo. Luego tenemos a los que siempre salen con un ojo guiñado y la boca abierta (me conozco a una que siempre le hago la coña). También podemos contar con los que nunca miran a la cámara, esos grandes cabrones que te hacen repetir la puta foto. Y finalmente los que ponen cara de pena.

A esta gente te entran ganas de abrazarlo o decirle “Pero cabrón, sonríe al menos para fingir que lo pasas bien”. Porque es que da igual que le estés haciendo una foto en su casa solo o en Venecia que siempre te van a poner la misma cara.

No cuesta tanto lucir una sonrisa y menos si no eres emo. Coño, que da igual que esta gente sea la mas feliz del mundo, que en cuanto le vas a hacer la foto cambia radicalmente cual Chandler.

Que la vida es una lenteja!