La incomodidad de que te traten como un señor

2 Nov

No sé si os ha pasado alguna vez, seguro que sí.

Vas a un sitio superpijo a cenar (o comer). Un sitio de estos que igual no son del todo caros pero que te atienden como si del mismísimo Rey Fahd se tratara.

Tú, que normalmente no estás acostumbrado a eso, al principio te crees guay. A quien no le gusta en principio que lo traten como si tuviera en la cartera miles de euros. Pero la cosa no es tan bonita como la pintan.

Sobre todo cuando viene el tío y te pone la servilleta por encima de las piernas. No sé si os ha pasado alguna vez, pero es una situación de lo mas incomoda. La distancia entre su mano  y tu miembro es ínfima y lo máximo que puedes hacer es quedarte estático y no respirar para que ningún movimiento en falso haga impactar tu verga contra su mano…

Otro momentazo es cuando aun no has terminado de beberte la copa (de vino o agua, es indiferente) y ya tienes ahí al tipo, botella en mano, dispuesto a rellenarte con su amor. Que si el hombre se despista y te pilla echándote tú el vino (o el agua, repito) casi que se mosquea. A mí me pasó una vez, que el hombre se sintió como afligido, parecía que estaba haciendo su labor, supongo que porque si le veía el jefe lo iba a putear.

Una cosa que me encanta pero que en realidad es una pollada es cuando los platos vienen cubiertos con esa tapa digna de película. Todos lo hemos visto alguna vez, ponen el plato en la mesa y levantan la tapa para descubrir el manjar.

Por contra me toca la moral que a veces comer se convierte en algo complicado. Una noche que fuimos a cenar Julia y yo nos trajeron unas aceitunas en un plato muy extraño. No había sitio para echar los huesos y lo más parecido era otro recipiente con un liquido el cual creíamos que era aceite. Con el hueso de aceituna en la boca y sin saber donde echarlo finalmente lo pusimos en el aceite. Luego resulto que el aceite era para mojar pan, pero jamás supimos donde tenías que echar el hueso. Igual las aceitunas eran para mirarlas.

Y no se te vaya a ocurrir comer con ganas. Da igual que lleves ocho horas sin comer, hay que tomárselo relajadamente. Si la gente te mira comer como un gorrino vas a estar fuera de onda. Y mucho menos se te vaya a ocurrir comer con las manos… ESO ES DE POBRES! Descubrirás cualidades que no sabías que tenias, como pelar gambas con el cubierto o terminarte unas costillas sin acercártelas a la boca…

Acostúmbrate a que el plato este vacío en un 80%. En los sitios pijos no prima la cantidad sino la calidad. Esto es una putada autentica, no por nada, pero si pagas lo que pagas lo suyo es salir con el estomago lleno y no tener que irte a Burguer Miguel para no morir de inanición…

Y bueno, todo eso a bote pronto… estoy seguro que hay muchas más cosas incomodas que pueden ocurrir en un restaurante pijo, pero para eso están los comentarios :)

21 Responses to “La incomodidad de que te traten como un señor”

  1. Daniel López 02. Nov, 2007 at 6:19 pm #

    A mí me molesta un montón el tener a un camarero sólo para ti. El tío no hace nada más que mirarte. Estás tan tranquilo comiendo y charlando, miras de reojo a donde esté el camarero y el tío sigue ahí, de pie, mirando todo lo que haces/comes.

    Es absolutamente perturbador. La de cosas que se le pasarán la cabeza durante el tiempo en el que estás en el restaurante…

    “Mmmm… como no se termine esa costilla me la como mientras le relleno el vaso”

  2. Juanan 02. Nov, 2007 at 6:20 pm #

    Totalmente de acuerdo… pero claro esta yo esos sitios los evito como si tuviesen la peste.
    Me gusta comer bien y abundantemente cuando salgo fuera.. y si no me siento que voy a vomitar no creo que haya disfrutado la comida fuera (es coña pero ya me entiendes…)

    OFFTOPIC

    Querias ver entourage? Pues ahora lo daran en la sexta, creo que a partir del lunes :P

    No tienes excusa para ver el primero. Eso si, hazte un favor y no oigas el doblaje en castellano… Da ASCO. Comparado con las voces originales :)

  3. ElGekoNegro 02. Nov, 2007 at 6:41 pm #

    Sólo recuerdo haber estado en un sitio así una vez, y el único recuerdo que me queda fue el de la camarera de mesa, rubita y con pecas, muy guapa ella.

  4. Señor DeTamble 02. Nov, 2007 at 8:05 pm #

    Otro post de verdades como puños !!! Que crack !!!

  5. pitote 02. Nov, 2007 at 8:30 pm #

    Genial el post!
    A mi lo que me carga sobre manera es que haya unos pavos tocando musiquita y se te acerquen… Vamos que me dan ganas de meterles el instrumento, no el mio, por donde mas les duela!!! ;)

  6. Gon 02. Nov, 2007 at 8:43 pm #

    A mí es que las porciones minúsculas y ese ambiente tan finolis no me van, definitivamente.

    Donde esté McDonald’s…

    Saludetes ;)

  7. rubendomfer 02. Nov, 2007 at 10:22 pm #

    pelar gambas con el cubierto ¿?

    …con los dedos se come lo que te salga de las narices :mrgreen:

  8. José Manuel 02. Nov, 2007 at 10:24 pm #

    La verdad es que eso tan señorial es para “gente mayor”, por que les gusta que les traten… genial, pero donde esté un Burguer King con su trato “frío y automático”… Es lo que hay, para gustos los restaurantes… jeje

    Un saludo

  9. Alexliam 02. Nov, 2007 at 10:33 pm #

    A mi de estos sitios me gusta que en la mayoria de los casos la comida suele estar realmente deliciosa.

    Eso si, ya no voy. Mas que nada porque como ya no cobro un sueldo pues…

    Y no se, yo es que creo que estoy ya un poco cansado de los McDonalds y Burger Kings… me dan un poquito de asco ya, personalmente…

    Pero eso si, par gustos restaurantes :D

  10. emedeme 02. Nov, 2007 at 10:58 pm #

    Pues a mí la verdad me la sopla un poco tener a un tío pendiente de mí durante toda la comida. De hecho, por eso pagas el dineral que pagas en esos sitios. Y además qué coño, es su trabajo.

    Y si no, ahora que lo pienso, ir a un buffet libre de lujo seguramente solucione la mitad de los problemas que comentas (aunque haga engordar otros como el precio, pero en fin…) :P

  11. Alexliam 02. Nov, 2007 at 11:11 pm #

    Con respecto a un buffete libre de lujo yo estuve en el de desayuno del Hotel Arts cuyo precio eran 22€ por cabeza (aunque finalmente solo pagamos 44€ en total por tres personas tres dias, una ganga en comparacion), y te puedo asegurar que no soluciona en nada los problemas.

    Es practicamente igual, solo que la comida vas a cogerla tu y las bebidas se las tienes que pedir al camarero…

  12. Juananpol 03. Nov, 2007 at 2:17 am #

    No me puedo creer que te pusiera la servilleta sobre las piernas, ¿como se llamaba el restaurante?¿el rabo de Adam?, menuda lagarta estaba hecho el camarero.

    Y bueno, lo de la cosa esa que tapa los platos, la primera vez que lo vi fue en el parador y sinceramente pensaba que eso solo existía en películas, después me di cuenta que era un coñazo tener eso delante tuya esperando que les traigan los platos a los demás.

    Y se te olvidó el detalle de que te “barran” la miguitas de pan de la mesa, joder que es un camarero no un esclavo, si me molestan las migas le doy con la mano y las tiro al suelo, que luego la barran.

    Por último, odio que me rellenen la copa, gracias a Dios tengo dos manos muy hermosas.

  13. Nessa 03. Nov, 2007 at 1:42 pm #

    A mí me pasó justamente eso en un restaurante de Santander este verano, con el agravante de que me cambiaron de servilleta unas 6 veces durante la comida ( que no duró más de 30 minutos) me dejó bastante descolocada, la verdad.

  14. edw2n 03. Nov, 2007 at 2:33 pm #

    OMG, pelar gambas con cubierto, eso debería estar prohibido por ley :)

  15. Alexliam 03. Nov, 2007 at 4:13 pm #

    Juananpol, lo de la servilleta ocurre mas de lo que crees.

  16. ANONIMO 03. Nov, 2007 at 6:00 pm #

    Pues en India en las zapaterias te prueban ellos los zapatos. Eso si que da mal rollo!

  17. Rafa 03. Nov, 2007 at 6:17 pm #

    Yo también tengo mis problemillas en según que ocasiones. Odio que en un restaurante chino de los normales y corrientes de mi ciudad me hagan probar el vino antes de servirlo. Se supone que debería gustarme que me den esa opción, pero es lo más cutre del mundo cuando te lo hacen en un local mediocre con un campoviejo tempranillo en vasos que 30 segundos después van a estar pringados con el aceite del pan de gambas.

    Lo de la servilleta me parece una mariconada, estoy con Juanpol. A mi que ese camarero es palomito o la política del local es estúpida. No se puede tratar a un cliente como si fuera un impedido.

    En cambio, a mi si me gusta que me traten de forma exquisita, no me incomoda siempre que se haga con naturalidad y elegancia.

  18. Yuki Ashura 03. Nov, 2007 at 7:50 pm #

    No puedo hablar ahora, me ha dado semejante ataque de risa que me ha atragantado hasta el caramelo que tenía en la boca!

  19. alexmo2k 03. Nov, 2007 at 8:39 pm #

    Nunca he ido a un restaurante de esos pero siempre pelo las gambas con tenedor y cuchillo. Soy todo un profesional del asunto… lo hago mucho más rápido que si lo intentará con las manos.
    No me gusta el olor que luego deja en las manos, que le vamos a hacer…

  20. Nacho 03. Nov, 2007 at 9:20 pm #

    Otro gran momento incomodo es cunado el camarero descorcha el vino y te da a probar un culín, tu, que no tienes ni puta idea de vinos lo pruebas compruebas que sabe a vino y dices esta bien. como si tuvieras autoridad para decir que esta malo, probablemento me habrán colado mierdas así.

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