La casa azul from Alexliam on Vimeo.

Aunque soy consciente que no hay ni un 1% de audiencia en este blog al que le guste La Casa Azul a mi me apetecía hacer una pequeña reflexión sobre el concierto que tuve el honor de ver el sábado pasado junto a mi amigo Hugo.

Cualquier persona que haya escuchado alguna canción de ellos y le haya gustado debería verlos en concierto. Es una experiencia simplemente genial, te lo pasas superbien. Allí se va a cantar y bailar de la manera más exagerada posible y no tendrás problema alguno porque el 99% de los allí presentes hace lo mismo que tu. Eso sí, has de saberte las canciones porque si no no se disfruta igual.

Aparte de ello se debe ir sin prejuicios ya que ahí te vas a encontrar con todos los personajes que ocupan la escena popera y ñoña, desde niñas con lazos y coleta hasta clones de Moby pasando por los tipejos con las gafas de pasta más grandes del mundo y los gayers más gayers de la escena. Pero todo eso no importa porque allí va uno a pasarlo bien, y al fin y al cabo uno también es un personaje bueno…

Me gustó que la sala fuera pequeña, porque así se podía ver francamente bien todo el espectáculo, aunque quizás el hecho de que se pudiera fumar dentro de la sala era jodido porque te dejaba los ojos para que te los cambiaras al salir. Pero bueno no había demasiada gente y se podía estar tranquilo sin agobios (exceptuando a los dos personajes que aparecieron de la nada separando el grupo de cuatro personas que íbamos juntos, suerte que al final no los noquee como tenía pensado).

Y poco más que comentar, creo que el concierto fue legendario, al menos por mi parte, y cada vez que escucho las primeras notas de La Revolución Sexual (la primera que tocaron) me teletransporto a aquel concierto donde lo pase tan bien, ignorando lo que vendría después.

P.D: Guillermo Milkyway es un puto genio y el putísimo amo.