Personalmente nunca me he sentido una persona atractiva, aunque claro, todo depende de los ojos que te miren. Pero me reafirmo, nunca me he visto como alguien que suele gustar a simple vista, supongo que lo mío es hacer reír y embriagar con mis ojos verdes.

El caso es que una de las pocas veces que sentí que me comían con la mirada tuve un poco de miedo, os pongo en situación.

En aquella época estaba trabajando y me mandaron a instalar y configurar varios ordenadores en un colegio privado que hay aquí en Málaga que es del OPUS. El colegio era solo para niñas…

Yo tendría por entonces como mucho 22 años, y allí las chicas como mucho tendrían 18 o 19. El caso es que desde el minuto 1 me sentí bastante incomodo.

Llegue y aparque el coche y en ese momento un montón de niñas se asomaron a la ventana. Supongo que en general no estaban acostumbradas a ver a hombretones de mi porte pasar por allí.

Lo peor llegó después, cuando tuve finalmente que entrar dentro y pasearme por los pasillos de la escuela. Las niñas me clavaban los ojos y yo era incapaz de mantener la mirada. Me sentía como un pequeño trozo de carne delante de un montón de hienas.

Yo me considero una persona bastante tímida y en esa situación estaba como paralizado, era incapaz casi de articular palabra y un color rojizo se apodero de mi cara.

Finalmente logré salir de allí vivo, y lo más importante, virgen. Aunque bueno, virgen lo que se dice virgen no, ya hacia unos cuantos años que ya… bueno eso.