Ayer, después de varias semanas con ella en mi disco duro, por fin tuve el placer de visionar Sicko, la nueva película de Michael Moore.
Digo placer porque personalmente sus anteriores documentales y su programa de televisión siempre me han encantado. Aunque pueda parecer lo contrario todo lo que sean críticas fundadas sobre la primera potencia mundial es interesante al menos para mí.
Para muchos Michael Moore es un puto gordo mentiroso y demagogo, pero mi opinión es bien distinta. Creo que aunque sus documentales no son precisamente imparciales están siempre plagados de datos objetivos, con lo cual de mentiroso jamás se le podrá tachar, si acaso de demagogo (y de gordo todo lo que se quiera).

Para quien no lo sepa Sicko trata sobre el sistema sanitario norteamericano, mostrando testimonios de norteamericanos y comparándolo con otros países que si que gozan de un sistema sanitario universal (gratis, pagado con los impuestos de los contribuyentes).
En Estados Unidos no existe la sanidad pública como aquí, allí tienes que hacerte un seguro medico de pago por narices o bien pagar las facturas de los médicos de tu propio bolsillo.
Sin embargo, y aunque pueda parecer la solución definitiva, un seguro medico no te garantiza que a la hora de enfermar vayas a recibir atención medica, según el documental.
Y es que, según el documental vuelvo a repetir, las aseguradoras harán todo lo posible para evitar hacerte pruebas, chequeos y operaciones aunque los médicos sepan perfectamente que tienes un tumor cerebral. Allí, por lo visto en el documental no me canso de decirlo, se premia a los médicos que ahorran dinero a las aseguradoras. Con lo cual, según esta premisa, el médico que más dinero gana es el que niega más servicios al paciente.
Eso no es una tarea demasiado difícil, ya que las aseguradoras van a hacer todo lo posible para no asegurarte (pondrán escusas baratas, que si eres gordo, que si eres delgado, que si eres diabético) y si finalmente logras contratarlos a la hora de recibir tratamiento buscaran cualquier agujero negro en el contrato y tu historial médico para negártelo.
Para contratar un seguro medico es relativamente sencillo y (según yo tengo entendido) hay dos maneras. La más cara es contratarlo por tu cuenta, la más barata es que gracias a tu trabajo te brindaran acceso a alguna aseguradora que tiene planes especiales para los empleados.
Los testimonios que se muestran en la película son simplemente devastadores. Desde gente cuyos dedos fueron amputados y tuvieron que elegir el dedo más barato para serle reimplantado, hasta madre que han visto morir a sus hijos en la puerta de hospitales, pasando por voluntarios del 11S que han enfermado gracias a lo que respiraron en la Zona Zero y que no recibirán ningún tratamiento porque no eran funcionarios.
Hay una escena, hacia el final que casi me arranca unas lagrimas. OJO SPOILERS. La escena concreta es cuando Moore se lleva a unos cuantos cuyo tratamiento ha sido denegado en Estados Unidos a Cuba para recibir gratuitamente dicho tratamiento. Esto algunos lo han tildado como una campaña Castrista, a mí personalmente no me lo parece. FIN DE SPOILERS.
Otro dato curioso que aporta el documental OJO SPOILERS es que el único lugar en territorio estadounidense donde algunas personas gozan de sanidad gratuita y de calidad es… GUANTAMO. Y los beneficiarios no son los funcionarios de prisiones ni los militares que trabajan allí, sino los presos de Al Qaeda. Triste. FIN DE SPOILERS.
Una cosa más que me ha hecho mucha gracia, por no llorar, es el miedo de la mayoría norteamericana a instaurar un sistema médico social. Creen que por hacer esto están dando un paso más al comunismo, algo que acojona a la mayoría estadounidense.
Otro momentazo de la película es cuando Moore viaja a Canadá y Francia para ver cómo funcionan allí los hospitales y tal. Al ver que todo es gratis no se lo puede creer (evidentemente el ya lo sabía y estaba haciendo un poco de teatrillo, pero tiene gracia). El americano medio no puede entender el porqué hay que pagar con los impuestos la sanidad de los demás, que no pueden contribuir contribuyen. El hoy por ti mañana por mi no esta bien visto en una sociedad tan individualista como la norteamericana.
Desde luego es, para mi gusto, el mejor documental de Moore, ya que se aleja bastante del humor que emanaban sus anteriores trabajos. Aquí no hay apenas risas, aquí hay drama, porque la muerte (exceptuando algunas películas de Woody Allen) y la falta de salud es probablemente el mayor drama de nuestra sociedad.
Es un documental 100% recomendable y espero que lo vea mucha gente, sobre todo norteamericanos y ojala algún día las cosas cambien en el único país occidental del mundo que no tiene un sistema sanitario universal.
9/10