El titulo del post no tiene nada que ver con lo que voy a contar a continuación. Bueno, un poco sí.

Este post viene como contrapunto a este otro de ElGuekoNegro. En su post ElGuekoNegro habla de lo bien que se siente solo y tal, cosa que a mí personalmente me parece perfectísimo. Cada uno debe ser feliz con su circunstancia y saber qué es lo que quiere o necesita en la vida. El es feliz así y yo me alegro un montón porque le tengo muchísimo aprecio.

Sin embargo no todos somos iguales. Yo cada día me acostumbro mas a estar solo, lo que no significa que así sea feliz, de hecho no puedo decir precisamente que sea feliz.

Y no hablo solo de estar solo (valga la redundancia) sin pareja simplemente, hablo de estar solo de verdad, de acostumbrarte a una situación en la que no puedes contar con nadie. Aunque no pretendo que con esto las personas que están a mi lado y me aprecian y quieren se sientan ofendidas. Sé que no estoy solo realmente, que puedo contar con ciertas personas para prácticamente lo que quiera, pero echo de menos un montón de cosas.

Al aceptar que estas solo empiezas a hacer una pequeña lista de cosas guays. No tienes que rendir cuentas a nadie, no dependes de nadie para hacer nada, etc. Al principio crees que todo es muy bonito, pero llegados a un punto te das cuenta de que todo apesta.

Que si, que hacerte una paja cuando te da la gana no está mal, que escuchar en tu iPod las canciones que te salen de los huevos sin que nadie te las cambie puede parecer genial, pero en el fondo es una puta mierda.

Quizás es que yo soy muy dependiente y necesito estar con personas, quizás.

Pero yo echo de menos compartir un brownie, llamar a alguien y salir a hacer nada, ver una película porque no hay nada mejor que hacer, tirar unos dardos porque si, salir sin ningún plan. Echo de menos eso, salir a ninguna parte sin ningún plan premeditado.

Odio ir a, quedar para. Es como acostarte con una puta, echas el polvo que es para lo que has ido y listo, cada uno a su casa. Eso es mierda.

Me he dado cuenta que no tengo compañera de viaje, que pasaran años hasta que encuentre a alguien a quien hacerle una playlist en el iPod, alguien a quien pedirle su postre favorito, alguien a quien ponerle un apelativo cariñoso. Y no me malinterpretéis, no es que lo necesite ni lo quiera, pero me aterra empezar de cero.

Realmente este post no es de mal rollo, no estoy triste ni nada por el estilo, es solo una reflexión. Ahora sí, no estar triste es diferente a ser feliz, no soy feliz.

Tampoco quiero que las personas que están a mi lado se sientan ofendidas, sé que puedo contar con ellos y los quiero un montón. Podría dar nombres pero ellos ya saben quienes son y la verdad es que les debo muchísimo.

Y también cuento contigo, que no se si leerás este post o no porque entras de higos a brevas, pero también te quiero un montón y no te voy a olvidar en la vida, se que tu a mi tampoco. Nadie estará a tu altura.