Hay una cosa que me empieza a tocar un poco la moral de estos servicios 2.0 tan molones. Los típicos yo te agrego/tu me agregas.

Cuando empecé con Twitter me sorprendió la cantidad de gente que me agregaba. Gente que no conocía y yo pensaba “Anda, este hombre me ha agregado y no lo conozco de nada, voy a agregarlo yo también a ver que se cuenta”. Y ahí quedaba la cosa.

Te empieza a agregar peña, tu la agregas y todos contentos. Hasta que te da por mirar y te das cuenta que esa persona que te agregó hace unas semanas te ha borrado.

O sea, te ha agregado solo por el simple hecho de que tú le agregues a él. La primera vez que me percaté del tema me quede un poco paralizado, no entendía muy bien por donde iban los tiros.

Lo que yo quiero decir es que me parece relativamente bien que esto ocurra, cada uno es libre de ser una persona triste y si lo único que pretendes es tener muchos contactos, pues vale o como diría El Maki “Poh bueno, poh fale, poh malegro”.

Lo que me parece mal es que estos servicios tan molones tipo Twitter, Facebook, flickr y tal es que lo mismo que te avisan para decirte “Fulanito es tu nuevo compinche” te avise para decirte “Fulanito ya no quiere jugar contigo”. Porque si fuera así, si te avisara cada vez que te borran de sus contactos se frenaría esa oleada de followers y contacts baratos y vacíos.

De verdad es que no entiendo que interés tiene alguien que no me conoce en agregarme para luego borrarme… y lo peor de todo es que, por ejemplo en Twitter es algo que está a la orden del día.

NO TENEMOS QUINCE AÑOS.