Bueno, a estas alturas del día muchos estaréis enterados de la noticia, los que no ya se lo digo yo, el viernes de esta semana será el último programa de Aquí hay tomate.

Y es que no se puede tener todo, el mismo día que los fans de Lost íbamos a saciar nuestras ansias será el último día que tendremos oportunidad de ver a nuestros amigos Jorge Javier y Carmen Alcaide.

Porque si amigos, porque a mí me gustaba el Tomate. Porque a mí me gustan los programas del corazón y no me avergüenzo de ello. Jamás lo he ocultado porque creo que no tengo motivo para ello, soy una cotilla.

No voy a decir que sean los mejores programas del mundo, pero al menos me parecen entretenidos. Pero España es así, resulta que todo el mundo ve documentales o que esto es incompatible con ver otras cosas. O sea, uno no puede ver el “Como lo hacen” del Discovery y ser un amante de la Pantoja y compañía, está mal visto.

La verdad es que me toca un poco los cojones la actitud de un cierto sector de la sociedad que dice estar en pro de la cultura y tal, y que van criticando lo del pensamiento único, la globalización y demás historias y luego nos dice a los demás lo que debemos ver y lo que no. Preocúpate tu de lo tuyo que yo soy lo suficientemente racional para saber que quiero ver en cada momento, pringao.

Pero vamos, que yo tampoco es que sea aquí el mayor amante de estos programas, simplemente me gustan y me entretienen, y no porque tenga una vida vacía. Me gusta ver lo que hacen los famosetes o quién es el nuevo novio de tal fulana.

Y esa es la cosa amigos, que nos quedamos sin Tomate. Lo próximo será Gran Hermano y cuando nos queramos dar cuenta ya no tenemos ni puta idea de donde está Mariñas.