La entrada que vais a leer a continuación (el que la lea) es, probablemente, una de las más personales que he escrito en este blog.

Desde hace un tiempo estoy yendo al psicólogo (concretamente una psicóloga). No es la primera vez que voy, ya que antes de pirarme a Barcelona estaba yendo a la misma y bueno, con lo de Barcelona y tal se paró la cosa (mal hecho).

¿Por que cuento esto? Bueno, no se muy bien porque lo cuento, o bueno si. Lo cuento porque se que hay gente que se lo ha planteado (o quizás no) alguna vez y no se atreve a dar el paso, por miedo o por lo que sea y me gustaría aclararle un par de cosas.

Ir al psicólogo no es de locos, por mucho que se empeñen en decirlo. Hay mucho subnormal suelto por el mundo y entre tanto hay un grupo que cree que ir al psicólogo o al psiquiatra es porque estás loco. Lo primero que hay que diferenciar es psicología de psiquiatra.

Yo no soy especialista en ninguna de las dos cosas, pero se que el psiquiatra es una persona que te manda medicinas porque tienes una enfermedad mental, ya sea una depresión o esquizofrenia (dos polos bastante separados, ojo). Y el psicólogo no te manda ningún tratamiento, simplemente vas allí a hablar y te manda una serie de ejercicios.

Esto no es algo que yo haya ocultado a nadie, de hecho a cualquier persona con la que tengo un atisbo de confianza se lo he comentado sin ningún problema. No tengo nada que ocultar. No entiendo porque a la gente le parece tan raro que una persona vaya al psicólogo. Si te duele un pie vas al medico, pues si te duele el alma igual, lo único que cambia es el especialista.

Hay gente que se sorprende cuando se lo digo en plan ¿Para que vas tú a eso?, como si fuera algo raro o algo de lo que hay que avergonzarse. Hay más gente que va o ha ido al psicólogo de la que creemos. Estoy seguro que la mayoría de los lectores de este blog ni se habían planteado que yo pudiera hacerlo.

Hay otra gente que se siente en una posición superior cuando saben que vas al psicólogo, como en plan “Yo estoy por encima de eso, mira que duro soy que no necesito ayuda de nadie”. Felicidades, yo si que necesito ayuda y eso no me hace peor que tú.

Pero bueno, el tema es que hay que olvidarse de lo que dirán los demás, si te sientes mal no dudes en ir. No pierdes nada, sino te interesa no vas más y listo.

Tampoco un psicólogo es mago, si estas realmente jodido no te va a curar de un día para otro. Te mandará ejercicios y tú los tienes que hacer, sino haces nada de lo que te dice estás perdido y lo peor, irás echando pestes de la psicología cuando el que lo ha hecho mal eres tú.

Eso no es así. Yo me he tenido que esforzar en muchas cosas y hacer cosas que me han dolido, pero luego me he quedado bien. De todas formas yo no estoy listo ni mucho menos, aún me queda mucho trabajo por hacer, sobre todo trabajar la asertividad y la autoestima, cosas de las que por desgracia carezco completamente.

No hay que rendirse, y si el psicólogo no puede contigo y necesitas ayuda psiquiátrica tampoco hay problema. El hombre no es una maquina perfecta, todos tenemos algún problemilla, a quien no le duele el estomago, le duele la cabeza, y a quien no, el alma. ¿Acaso alguien que tiene dolores de cabeza se avergüenza de ello? Pues va a ser que no.

Animo a todo el que se sienta mal y no vea una salida que acuda a un especialista antes de que la bola sea más gorda. Y es muy posible que tu familia o tus amigos te digan que eso es una tontería, que tu no tienes nada y que ellos mismos te van a ayudar, pero a la hora de la verdad ninguno te va a entender y todos lo van a ver muy fácil, pero tú vas a seguir igual de jodido o más.

Vía | Mi corazón