¿A que si? Al principio todo parece que es la bomba, todo, todo y todo.

Dejas tu trabajo por otro y tus amigos te preguntan que tal y tú solo puedes contestar “Es genial tío, el sueldo no es muy grande pero los compañeros son guays y tal…” movido por la euforia de lo nuevo. Conforme pasan los meses las cosas cambian “Vaya puta mierda tío, el sueldo es de risa, echo más horas extras que un tonto y los compañeros son gilipollas”

Siempre ocurre, y no se porque. Supongo que por eso que comento arriba, por la euforia del principio. Queremos que todo lo nuevo sea genial y estamos tan cegados que somos incapaces de ver la realidad.

“Mi novio es genial, siempre de buen humor, haciendo bromas y le encanta que vayamos a cenar”. Traducido al cabo de los meses se podría interpretar de diferente manera, algo como así “Mi novio es gilipollas, siempre con la sonrisita puesta y haciendo bromas sin gracia, además es un gordo siempre está comiendo, no para el cabrón”.

También es cierto que todos al principio nos comportamos de diferente manera. Cuando llega un compañero nuevo al curro siempre le tratamos mejor, pero conforme pasan los días cojemos confianza y lo puteamos sin ningún complejo. Es normal que el pobre chaval piense que de nuevas todo es guay.

Igual que con las novias, nos comportamos muy amablemente, le abrimos la puerta del coche, nos arreglamos, nos echamos colonia… bla bla bla y de repente nos sorprendemos yendo a recogerla en chándal…

La vida es así, supongo. Es la belleza del desencanto. Recuerdo incluso cuando vi mi primer screener bajado de internet, no paraba de decirle a todo el mundo que aquello era la caña. Ahora se que es una puta mierda, y nunca veo screeners.

Si es que no tenemos remedio.