La primavera me está matando amigos, un año más pero con más fuerza que nunca.

Llevo dos noches seguidas sin dormir apenas, con la garganta hecha una puta mierda, los ojos hinchados, mocos en la nariz, dolor de cabeza… ME CAGO EN LA PRIMAVERA.

Siempre se dice que la primavera la sangre altera, pero eso no es verdad, la sangre no te la altera, te altera todo el puto cuerpo. Los alérgicos como yo lo llevamos muy chungo, la gente que no tiene alergia a nada no lo entiende ni es capaz de entenderlo.

Por ejemplo, cuando me da por estornudar lo hago como veinte veces seguidas (no exagero) y la gente que tengo a mi lado me suele decir “Para ya, ¿no?”. A ver, DISCULPE QUE LE MOLESTEN MIS ESTORNUDOS, coño, ni que lo hiciera a propósito, que parece que uno lo hace por joder.

Es como decirle a una persona con lepra “Oye tío, a ver si tienes un poco de cuidado que me tienes la casa llena de pellejos…”. Tócate los cojones.

Lo peor es que esta noche tengo concierto de La Casa Azul y ahí uno no puede ir con contemplaciones, ahí se va a darlo todo, a bailar, a cantar, a saltar, a dejarse la voz… y yo a base de pastillas y jarabes. Así no se puede vivir, yo me bajo aquí.

Os dejo con una canción que me recomendó un amigo y que no me puedo quitar de la cabeza: