Reconozco que aunque no tuve la infancia más cojonuda de todos los tiempos era un niño feliz. Jamás me faltó nada y mis padres me criaron lo mejor que pudieron y supieron, y creo que les salió bien, al menos mirando lo que hay por ahí.

Reconozco que cuando era un niño y miraba al futuro jamás pensé que yo fuera a ser así, jamás quise ser así. No hablo físicamente, que tampoco, hablo de mi cabeza, de lo que se me pasa por la mente, de mis pensamientos, de mi pesimismo. Si hubiera visto mi futuro probablemente me hubiera suicidado, o al menos me hubiera apuntado a una escuela de danza clásica.

Reconozco que la vida me ha venido de frente en muchos sentidos y que sólo por el simple hecho de quejarme teniendo en cuenta las paupérrimas vidas y situaciones que tienen que vivir algunas personas Dios debería eliminarme automáticamente de la faz de la tierra, pero se ve que o no existe o está muy ocupado matando a niños africanos de hambre.

Si, soy un pesimista, siempre lo fui realmente, pero cuando era niño era feliz, convivía con el pesimismo. De hecho fui muy feliz hasta hace no mucho. No se en que momento se truncó todo de tal manera en que a mi me dio por pensar, en que me dio por ver más allá de lo que creo miran los demás. Si mis padres leyeran este blog o pudieran acceder a mis pensamientos creo que simplemente dirían “Me has defraudado”, una de las frases más demoledoras que se le puede decir a una persona.

Supongo que mis padres se sentirían culpables al ver que soy un eterno infeliz, que la vida no me da lo suficiente, al fin y al cabo pensarían que soy gilipollas. Supongo. Lo siento papa, lo siento mama, os quiero, lo habéis hecho genial, no sois vosotros, soy yo.

Yo mismo siento que me he defraudado. Es una putada, pero el hecho de preguntarte el porque de todo hace que tu vida sea un tanto insoportable. ¿Por que he perdido?, ¿Por que no puedo ser como los demás?, ¿Por que no acepto las cosas?, ¿Que tiene él que no tenga yo?, ¿Por que las cosas se acaban?, ¿Por que no puedo simplemente sobrevivir? Por que, por que y por que.

P.D: Estoy bien, de hecho estoy genial, aunque pueda parecer lo contrario.