Bien, después de pegarme un fin de semana cuasi desconectado de lo que viene siendo la internec voy a hablaros de Vicky Cristina Barcelona, película de Woody Allen que pude disfrutar el viernes pasado. Voy a hablar de la peli, pero tampoco voy a contar spoilers explícitos aunque que cada uno decida hasta donde quiere leer.
La peli narra la historia de dos guiris norteamericanas que vienen a Barcelona para pasar el verano de una manera diferente y disfrutar de España a la vez que una de ellas termina sus estudios en identidad catalana (o algo así). Entonces conocen a un pintor Español que hará que su mundo se revuelva en todos los sentidos.

He de decir que la peli no está nada mal, aunque al principio es un poco extraña, como si no terminará de arrancar. Además de que en un momento dado la película parezca un vídeo promocional de Barcelona y Oviedo más que otra cosa.
Por otro lado parece que a Woody se le ha ido un poco la pinza y esos retratos de la alta sociedad que siempre realiza esta vez son un poco inexplicables. ¿Un pintor que vive de su obra en el siglo XXI? Mmmm, permíteme que lo dude.
Por otra parte las interpretaciones y los personajes me han parecido bastante acertados. Sobre todo Bardem, señor al que hasta el viernes yo odiaba y que ha conseguido en esta película caerme francamente bien. El resto de personajes en la linea de cualquier película de Woody Allen, con protagonistas eficientes y secundarios planos que no nos quiten la atención de lo importante.
Y ahora vamos el personaje femenino por excelencia que nunca falta en una película de Woody Allen y que, sin que sirva de precedente, en este caso no es el de Scarlett Johansson. Si, se que estáis sorprendidos ya que el casting lo encabeza la rubia maciza, pero es que Penélope Cruz se la come con patatas.
En cuanto aparece en pantalla tanto Scarlett como el resto de mujeres desaparecen y sólo hay ojos para ella. Es realmente increíble pero es así, al menos es lo que yo pienso y lo que piensan el resto de personas con las que he comentado la película. Además de hacer que la película remonte.
Si es una película que está a la altura de Woody Allen está claro que si, pero lo cierto es que me ha defraudado un poco, quizás porque tenía un hype muy grande y esperaba un Match Point pero en Barcelona, y lo cierto es que no es ni por asomo algo parecido. De hecho a ratos es comedia y a ratos drama y tiene detalles que me tocan los huevos, como la voz en off o el final cuasi inexistente.
De todas formas la recomiendo muy mucho y también recomiendo pillar la banda sonora, que me ha encantado también.