El mundo esta plagado de dependientes que se hacen pasar por vendedores, eso esta claro.
Vas al Corte Ingles y te viene un niñato que en sus ratos libres se disfraza de Andy o Lucas y te pretende hacer creer que la tele Bravia de 42 pulgadas que estas mirando es la puta bomba por que él tiene una igual… lamentable.
A quien pretenden engañar, a mi no me las dan con queso, y eso que soy superfácil de convencer para comprar cualquier cosa.
El día que me compre el iPod el tío me convenció y me lleve el cargador y una funda carísima… así de claro.
El tema es que hoy he tenido que ir a una tienda Orange (que moderno, ehh?) por este tema. Y aquello se ha petado de clientes y ha tenido que entrar en acción el vendedor autentico.
Verlo actuar es como ver un combate de boxeo entre Tyson y Joselito, el cliente intenta defenderse como puede, pero al final cae en las garras del peso pesado y se termina gastando mil millones en una puta basura.
Y así ha sido. Ha convencido al simpático hombre de color para que se hiciera un contrato y se gastara 250 en un movilaco del copón. Lo mejor de todo es que el simpático caballero solo iba a hacer una recarga.
Desde aquí apoyo que haya más vendedores de verdad, que así da gusto comprar.