El día que me inviten a una boda…
Temiéndole estoy amigos, al día que me inviten a una boda. Y no, no es por lo típico de que me va a joder la economía o algo así, es porque el día que me inviten llevará implícito una serie de cosas que mejor no pensar.
Básicamente significa que oficialmente seré adulto, que ya no vas acompañando a tus padres a las bodas, las invitaciones llevaran mi nombre lo que significará que debería tener mi vida encarrilada, cosa que no es para nada así.
No se explicar muy bien con palabras lo que quiero decir, pero supongo que todos me entenderéis, sobre todo lo solteros de 25 años en paro. Es un golpe muy duro tener que presentarte en esa boda, sólo y sin mucho que contar. Escuchando las historias de todo el mundo y tu sin poder si quiera darle una tarjeta a alguien, por que no tienes. No hay nada más triste que no saber que poner en una tarjeta de presentación.
Por ahora no tengo ninguna boda a la vista, pero supongo que en no mucho tiempo mi amigo Juananpol me dará la grata sorpresa de que por fin se casa y tendré que asistir, evidentemente. Supongo que es inevitable que un momento así llegue, y es que alguien tiene que ser ese tío que va solo a las bodas, e igual ese tío tengo que ser yo.
Comments(33)




