Especial Chíllar

Como creo que el programa en el que participaba no va a volver jamás, y a la espera de poder conseguir el primer y el tercer capítulo os dejo con un reportaje que grabé para el tercer programa. Espero que os guste:

Yes, we can

Os dejo con el extracto del mejor post que he leído en los últimos tiempos:

Y mientras te corres dentro de la princesa piensas en Oriente Medio, en la energía renovable, en los derechos civiles y en un sueño americano en el que aún crees. El semen brota de ti gritando: yes, we can.

Mi mesa cojea - El sueño americano

Miércoles bizarro post-vacaional

Si amigos, empieza el curso en Qué quieres que te diga… y con ello vuelve el miércoles bizarro. Espero que os guste.

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Como no comer sashimi

En el vídeo que vais a ver a continuación os doy una clase magistral de como no se debe comer sashimi. De nada.


Como no comer sashimi from Alexliam on Vimeo.

1 de Septiembre de 2008

Hoy, para quien no haya mirado el calendario de su móvil, es 1 de Septiembre de 2008. Para la mayoría de las personas eso significa volver de las vacaciones, volver al trabajo o simplemente volver a los exámenes. Para mi no.

Hoy era un día clave, un día que hace unos meses marqué como el día límite. El día límite en el que debía haber decidido que hacer con mi vida, el día en que debía estar trabajando o, al menos, tener un plan sobre como encontrar uno y donde.

Pues como podéis imaginar el día ha llegado y no tengo nada de eso listo. Sigo igual que hace unos meses, echando curriculums por internet pero sin tener noticias de ellos.

Me encuentro como hace justo hace cuatro años. En aquella época no tenía trabajo y tampoco tenía novia porque me había dejado. Sin embargo en diciembre de ese mismo año todo cambió. Encontré un trabajo de verdad, volví con mi novia y me pegué un viaje por Estados Unidos. No necesariamente en este orden.

A estas alturas, apunto de cumplir los veinticinco me gustaría que me pasara algo parecido, aunque tuviera que esperar hasta diciembre. Me refiero a que lo único que de verdad quiero es encontrar un trabajo y sentirme realmente útil. Lo demás, lo de volver con la novia no tiene ningún sentido y lo del viaje pues bueno, como siempre me gustaría volver a Florida, pero tampoco me quita el sueño ahora mismo.

En fin, que al final lo único que he hecho es retrasar todo esto un mes más. Otro mes más.

P.D: Gracias a todos los que me habéis recomendado para el BlogDay.

C’est fini

Ya lo ves
Después de todas tus promesas el amor
¿A dónde fue?
¿Dónde lo perdiste?
¿Quién se quedó con él?

Si no vas a volver ya
No me intentes abrazar
Si ya no vas a quererme nunca más

Déjalo, vete ya
Pues no quiero verte más
Si tu amor, ya me da igual
Algún día entenderás
Que lo di todo por ti
Toda mi ilusión (todo mi querer)
Mis secretos se van con tu tren

Te vas con lo mejor de mi
A por otro amor (que te haga feliz)
Pues el nuestro acaba, c’est fini

Y que más da
si al principio me querías o no era más
Que la novedad
De salir con alguien fuera de lo normal

Si no quieres nada más
Si tienes a otro en mi lugar
Si esperas algo
Si me quieres ver llorar

Déjalo, vete ya
Pues no quiero verte más
Si tu amor, ya me da igual
Algún día entenderás
Que lo di todo por ti
Toda mi ilusión (todo mi querer)
Mis secretos se van con tu tren

Te vas con lo mejor de mi
A por otro amor (que te haga feliz)
Pues el nuestro acaba, c’est fini

Vacaciones o algo así

Esto es lo que llevo haciendo, básicamente, todo el día en las últimas dos semanas.

Recuerdos musicales

De repente CHAS! En el coche de al lado, o en el Mercadona, suena una canción que automáticamente te teletransporta a dos años atrás, o quien sabe, al fin de semana anterior. Son los recuerdos musicales, están ahí para sacarte una sonrisa o unas lágrimas, pero siempre vienen cuando menos te lo esperas.

Tú vas tan tranquilo, llevando tu vida como puedes pero el destino es así de hijo de perra o de sabio, pero el caso es que en tu camino no puede poner otra canción que esa que hace que los pelillos de tus brazos se pongan de punta y los poros de tu piel raspen como un rallador de queso. La vida es así, la vida es esa canción, la vida fue esa canción durante una fracción de tres minutos.

Los recuerdos de aquel día camino de la playa, o de aquel otro en aquel bar cuando te cogió la mano por primera vez… recuerdos chungos que pasados los años te sacan una sonrisa y eliminan cualquier resquicio de rencor… recuerdos al fin y al cabo.

En fin, se me acaba la batería del portátil y me apetece escuchar Everybody’s gotta learn sometimes

Sueño Guay vol.2

Hoy he tenido un sueño guay. Uno de esos sueños de los que cuando te despiertas prefieres estar muerto a aceptar la realidad.

Por primera vez en meses he dormido ocho horas del tirón y me he despertado descansado. He sido feliz durante el tiempo que ha durado el sueño, muy muy feliz. Cuando he abierto los ojos, durante unos minutos, seguía pensando que lo que había soñado era realidad, pero por desgracia no ha sido así.

Los sueños guays están de puta madre porque normalmente sueñas con algo que deseas de verdad. No se, que te vas de viaje donde más te gustaría, que compartes un paseo abrazado a la persona que amas pero que pasa de ti o yo que se.

Es una jodienda despertarte y ver que nada de eso es real, pero si lo tienes asumido no jode tanto. Osea, si pero no, ya que al tener asumido que lo que has soñado no va a pasar jamás tampoco es un palo tan duro porque llevas conviviendo con ese pensamiento durante meses, o años, o el tiempo que sea.

Ojalá la vida fuera como en ese sueño.

Busted

Son las cinco de la mañana. Vas volviendo a casa por una autovía de tres carriles en la que no circula nadie más. Tú y la carretera, como en las roadmovies americanas.

El cartel marca 100 como kilometros hora máximos, pero que demonios, no viene nadie así que decides llevar el límite a 120. Vas muy tranquilo ya que todo está en perfectas condiciones y no hay peligro. De repente lo sientes, un flash que ilumina por una milésima de segundo todo. No sabes si ha sido imaginación tuya o de verdad te han hecho una foto.

Dos semanas después ya estás tranquilo, una carta con tu nombre y una foto te aseguran que lo que sentiste fue realmente un flash. Cien euros menos para tu futuro Macbook Pro. La ley es la ley.

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